Dime el nombre con el cual caminas entre las sombras
Muestra tu faz para saber si eres bestia u hombre
Habla para saber que tienes en el alma
Duerme en mi vientre para que sueñes con demonios de alas blancas
Retorna a las raíces, tu hogar un torbellino de invertidas pesadillas
Laméntate el por que de la no vida que te he dado
Refúgiate en mis brazos hasta que recuerdes quien eres
Te doy mi cuerpo para que lo reemplaces por el de tu princesa perdida
Que quieres que te regale, mis ojos de plata, mis colmillos o mi sangre
Para que no me dejes nunca, para tenerte atado a mi siempre
Te recitare los libros de mundo al oído, marcare con fuego que eres mío
Te daré dolor, violencia y castigos sin fin, una tortura nueva para el diario vivir
O te daré mejor las caricias de una madre, de una esposa, de una amante,
Las suplicas de una moribunda, de una herida sangrante
De un suplicio punzante, de cien azotes, de una mirada plasmante
De las cenizas de un mundo que sin ti es inmensamente agonizante


0 comentarios:
Publicar un comentario